Orígenes del Festival Vintage de Jarama

La fama que el Festival Vintage de Jarama, también denominado “Espíritu de Jarama”, ha superado las expectativas. Su fama se ha extendido más allá de las latitudes españolas, hasta convertirse en una referencia obligada, sobre todo para los amantes de las carreras y vehículos a motor de otros países.

Pero ¿sabes cómo surge la idea de este festival? ¿Que rememora y a que años hace homenaje? Pues, sigue leyendo y te enterarás de algunos datos curiosos. Sin embargo, es necesario que desde ya, comprendas que se trata de un pedacito de remembranza histórica de España y su afición a las carreras automovilistas.

En España, hasta mediados del siglo pasado, las carreras automovilísticas se efectuaban en pistas temporales, dado que ninguna persona o autoridad, se arriesgaba a invertir en este aspecto, pese a tratarse de un deporte de competencia que cada día sumaba más seguidores y apasionados.

Fue entonces, cuando el Real Automóvil Club de España (RACE), presentó un ambicioso proyecto, promovido particularmente por Jesús Saiz y Guillermo Gil de Reboleño. No se trataba de otro más que construir el que sería el primer circuito de condición permanente en Madrid, hablamos por supuesto de El Jarama.

Su construcción, estuvo bajo responsabilidad del ingeniero Sandro Rocci, quien ya había estado a cargo de la autopista Madrid-Villalba, mientras que su diseño, estuvo en manos de John Hugenholtz, Holandés que contaba en su portafolio con la fama de haber dibujado dos trazos de pistas significativos: Suzuka en Japón y Zolder en Bélgica.

Pues bien, sería el 1 de julio del año 1967, cuando caía la tarde-noche y el reloj marcaba las 7:00, cuando España, marcaria un hito histórico, al inaugural la pista de El Jarama. La vuelta inaugural, seria privilegio del entonces Príncipe Don Juan Carlos, conduciendo un Lamborghini Jarama.

Comenzaría así, una época de gran esplendor en el mundo de las carreras de auto. En donde, los pilotos cada fin de semana retaban al riesgo, los padres e hijos se reunían para disfrutar de grandiosas veladas y se daban lugar importantes competiciones.