El Espíritu de Jarama, más allá del rugido de motores

Obviamente, el Festival que cada año tiene lugar en Jarama, se realiza en homenaje a la creación de la primera pista de carreras automovilística permanente en Madrid. Y por tanto, es sobre ella, los coches y las motocicletas que giran la mayor parte de las atracciones y espectáculos. Y es por ese motivo también, que recibe la mayor cantidad de visitas.

Pero lógicamente, no todas las personas son amantes de las carreras. También al Festival, acuden familias completas, con distintos gustos y personalidades. Por ello, pensando en su disfrute sano y que la convivencia se desarrolle de forma armónica y en unidad, el Festival a lo largo de los años ha estimulado otras actividades y eventos de forma paralela a todo lo relacionado a las carreras, mediante un paddock.

Asi por ejemplo, es posible disfrutar de conciertos musicales de bandas y cantantes de épocas pasadas. Vestir de la época dorada que se vivió durante los años 60”, recorrer una calle comercial en la cual se podrán adquirir diversos artículos, incluyendo ropa retro (por si la tuya se quedó en casa), hasta antigüedades, y partes de coches de época.

Además, se cuenta con un salón exclusivo para disfrutar de videojuegos que hicieron delicia en nuestra niñez. Que seguramente, a los más pequeños les resultará interesante explorar. Y asi conocer, cómo se divertían mami y papi cuando eran niños. Todo esto sin dejar de lado, que se trata de actividades enmarcadas en el estilo Vintage de los años 60”,70” y 80”.

Lógicamente, no podemos dejar de mencionar las atracciones propias del circuito, como lo son las carreras, concursos, competencias, exhibiciones de motos y autos, homenajes, personajes que marcaron historia en las carreras automovilistas, y es que incluso hasta hay quienes venden allí sus clásicos.

Las carrocerías, colocan stand en los cuales, muestran parte de su historia a lo largo del tiempo y exhiben algunos de sus mejores vehículos, para que los aficionados se identifiquen y maravillen con ellos.

Sin duda alguna, el Festival Vintage de Jarama, es una feria que merece la pena ser disfrutada en familia, asegurando que nadie se aburrirá ni lamentará haber asistido.