Hablemos de los coches y motos que se exhiben en el Espíritu de Jarama

Hablar del Festival Vintage de Jarama, es hablar indudablemente de la pista de carreras que engalana el lugar, con su glorioso e histórico pasado. Y es que su nacimiento, está innegablemente ligado a los coches, motocicletas, competencias y carreras que tuvieron a El Jarama como escenario.

Por ello, resulta casi referencia obligada, hablar de los motores que es posible que puedan hallarse en las diversas locaciones del festival. Pero es que además, cada año se presentan algunas innovaciones y sorpresas, las cuales son desveladas en su mayoría en pleno evento, y algunas pocas se conocen con antelación.

Como por ejemplo, la fecha prevista para el Festival Vintage de Jarama 2017, está señalada para el fin de semana que abarca los días, 21 y 22 de octubre y que en esta oportunidad, promete destacarse aún más, con respecto a ediciones anteriores ¿La razón? La pista permanente a la cual debe su nombre y existencia, celebra medio siglo de existencia. 50 años de historia de carreras contenidas entre sus tramos y que merecen celebrarse a lo grande.

Es por este motivo, que grandes clásicos se darán cita en este evento, no sólo de España, sino algunos provenientes de Francia, Italia e Inglaterra, sólo por nombrar algunos.

Pero además, se tiene preparada una competencia con grandes autos de carreras de Fórmula 1 que han hecho historia, como lo son, un Benetton B192 (ex Michael Schumacher/1992), un Toleman TG184 (ex Senna/1984), un Arrows A8 (1986), aunque aun se espera la confirmación de algunos mas.

Y por si esto fuera poco, una novedosa modificación, ha permitido que se asegurase la exhibición de más de 25 motocicletas alta cilindradas, en homenaje a la importancia que la pista ha tenido en el motociclismo de velocidad. En el Jarama Vintage Festival se darán cita además, 39 Campeones Mundiales de Motociclismo.

El Espíritu de Jarama, más allá del rugido de motores

Obviamente, el Festival que cada año tiene lugar en Jarama, se realiza en homenaje a la creación de la primera pista de carreras automovilística permanente en Madrid. Y por tanto, es sobre ella, los coches y las motocicletas que giran la mayor parte de las atracciones y espectáculos. Y es por ese motivo también, que recibe la mayor cantidad de visitas.

Pero lógicamente, no todas las personas son amantes de las carreras. También al Festival, acuden familias completas, con distintos gustos y personalidades. Por ello, pensando en su disfrute sano y que la convivencia se desarrolle de forma armónica y en unidad, el Festival a lo largo de los años ha estimulado otras actividades y eventos de forma paralela a todo lo relacionado a las carreras, mediante un paddock.

Asi por ejemplo, es posible disfrutar de conciertos musicales de bandas y cantantes de épocas pasadas. Vestir de la época dorada que se vivió durante los años 60”, recorrer una calle comercial en la cual se podrán adquirir diversos artículos, incluyendo ropa retro (por si la tuya se quedó en casa), hasta antigüedades, y partes de coches de época.

Además, se cuenta con un salón exclusivo para disfrutar de videojuegos que hicieron delicia en nuestra niñez. Que seguramente, a los más pequeños les resultará interesante explorar. Y asi conocer, cómo se divertían mami y papi cuando eran niños. Todo esto sin dejar de lado, que se trata de actividades enmarcadas en el estilo Vintage de los años 60”,70” y 80”.

Lógicamente, no podemos dejar de mencionar las atracciones propias del circuito, como lo son las carreras, concursos, competencias, exhibiciones de motos y autos, homenajes, personajes que marcaron historia en las carreras automovilistas, y es que incluso hasta hay quienes venden allí sus clásicos.

Las carrocerías, colocan stand en los cuales, muestran parte de su historia a lo largo del tiempo y exhiben algunos de sus mejores vehículos, para que los aficionados se identifiquen y maravillen con ellos.

Sin duda alguna, el Festival Vintage de Jarama, es una feria que merece la pena ser disfrutada en familia, asegurando que nadie se aburrirá ni lamentará haber asistido.

Orígenes del Festival Vintage de Jarama

La fama que el Festival Vintage de Jarama, también denominado “Espíritu de Jarama”, ha superado las expectativas. Su fama se ha extendido más allá de las latitudes españolas, hasta convertirse en una referencia obligada, sobre todo para los amantes de las carreras y vehículos a motor de otros países.

Pero ¿sabes cómo surge la idea de este festival? ¿Que rememora y a que años hace homenaje? Pues, sigue leyendo y te enterarás de algunos datos curiosos. Sin embargo, es necesario que desde ya, comprendas que se trata de un pedacito de remembranza histórica de España y su afición a las carreras automovilistas.

En España, hasta mediados del siglo pasado, las carreras automovilísticas se efectuaban en pistas temporales, dado que ninguna persona o autoridad, se arriesgaba a invertir en este aspecto, pese a tratarse de un deporte de competencia que cada día sumaba más seguidores y apasionados.

Fue entonces, cuando el Real Automóvil Club de España (RACE), presentó un ambicioso proyecto, promovido particularmente por Jesús Saiz y Guillermo Gil de Reboleño. No se trataba de otro más que construir el que sería el primer circuito de condición permanente en Madrid, hablamos por supuesto de El Jarama.

Su construcción, estuvo bajo responsabilidad del ingeniero Sandro Rocci, quien ya había estado a cargo de la autopista Madrid-Villalba, mientras que su diseño, estuvo en manos de John Hugenholtz, Holandés que contaba en su portafolio con la fama de haber dibujado dos trazos de pistas significativos: Suzuka en Japón y Zolder en Bélgica.

Pues bien, sería el 1 de julio del año 1967, cuando caía la tarde-noche y el reloj marcaba las 7:00, cuando España, marcaria un hito histórico, al inaugural la pista de El Jarama. La vuelta inaugural, seria privilegio del entonces Príncipe Don Juan Carlos, conduciendo un Lamborghini Jarama.

Comenzaría así, una época de gran esplendor en el mundo de las carreras de auto. En donde, los pilotos cada fin de semana retaban al riesgo, los padres e hijos se reunían para disfrutar de grandiosas veladas y se daban lugar importantes competiciones.